
PRIMERA PARTE
Hace algunos días tuve la oportunidad de ir a la escuela secundaria 50´tantos y me escabullí a una clase de español de primer grado. Los alumnos se pararon a la entrada de la maestra y les pidió que le enseñaran las manos, por que revisaría las uñas, a lo cual me quede como "estatua de marfil" por dos cosas, primero tuve un flashback de mi estadio pasivo por la "secu", y recordar aquellos alaridos de mi maestra (la babis) que me provocaban un miedo aterrador, solo por no traer el pelo con buen corte, el uniforme, las uñas limpias, etc., y segundo, al no saber que hacer, cuando la maestra asaltó la fila donde estaba sentado, (le mostraba mis manos o me presentaba como normalista), me acordé del dicho común "a la tierra que fueres haced lo que vieres" y rápidamente le mostré mis manos, no sin antes, darles una rápida revisada (que oso que estuvieran mis uñas sucias). No pude preguntarle a la maestra el por qué les revizaba las uñas a sus alumnos, pero me conforme con pensar que sus razones tendrá.
Después de presentadas mis credenciales como normalista, la maestra se sentó en el escritorio (santo trono) y me comentó que no iba a dar clase por que necesitaba repasar el libro, porque la siguiente semana presentarían.
Pausa (recordé que es la tercera vez como normalista que las observaciones las programan exactamente una semana antes de exámenes, esto me activo a pensar si existe algún "compló").
Pero bueno, preguntando al alumno de alado si me prestaba sus apuntes, para ver de qué estaba hablando la maestra, me contestó que no tenia nada apuntado, y al preguntarle a otra compañera de nuevo la misma respuesta, no tenían nada apuntado. ¿Qué iba a repasar la maestra?. Desde su pontificado, la maestra hablaba y hablaba y los alumnos amenazados por un registro, solo la miraban en silencio.
Como dicen un silencio a gritos, con mirada perdida llena de pensamientos de un lugar muy lejos del salón de clase, y de esa maestra que no hacia más que gritar y amenzasar.
Pero ¿por qué?....
4 comentarios:
¿Por qué? pues porque, como dice Juan Gabriel en voz de la extinta Durcal:"es verdad que la costumbre es más fuerte que el amor"; y la tradición de enseñar (entiéndase educar) es y será repetir el patrón y el paradigma. Así aprendí, así enseño. Entonces el amor y el valor de educar (Savater)carece de sentido.El maestro se mata solo.
Texto didáctico, mi querido Josué. Felicidades.
"Una gran pelota morada con la que nadie quiere jugar", asi es.
Tnks, querido maestro y a mi coach Fer.
Míralo: n'omás empaletando gente. Al rato me van a decir Fernander de Richelieu (por lo conspirador).
jajajajajajajajaj.
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