
Durante un buen tiempo, estuviste orgulloso de tus logros, te abriste camino entre la obscuridad, ordenando los simientos de tu futuro tronco. Al ver la luz del sol, la abrazaste como un bebé abraza los pechos de su madre. Cuando las primeras gotas del verano tocaron tus hojas, no podias creer toda la grandeza que te rodeaba.
Pero hoy, la mancha gris, colorea tus hojas con un celo permanente y no te deja respirar. Orgulloso árbol, te balanceas en el aire contaminado de la perdida humanidad, siento lástima por tí. Por que estas plantado, inmovil, queriendo correr por las nubes, escapar de todo, pero no puedes, no puedes. Pobre árbol torcido.
J. HERRERA
2/08/07