
En algunos lugares de Asia, hace miles de años, los sabios construían torres tan altas y desde ahí meditaban. Por que pensaban que estando cerca del cielo podrían alcanzar la iluminación. Las personas se acercaban a estas torres para recibir enseñanzas sobre la vida; desde lo alto los sabios compartían su conocimiento a todas las personas. Con el tiempo las personas que pasaban por esos lugares se admiraban de que los sabios permanecieran en lo alto para enseñar pero también por que permanecía durante días sin comer o dormir. Pasado algún tiempo las personas empezaron a adorar a estas torres, donde se decía que habitaban los dioses que observaban las conductas de los hombres para castigarlos, la torres pasaron a ser un medio de control. Esta leyenda creció mucho tiempo después de que los sabios habían muerto. Todas las personas que pasaban por estas torres cuidaban de portarse bien y mostrar un respeto implacable hacia los demás hombres y la naturaleza, por el miedo a que algún terrible castigo proveniente desde lo alto de estas torres callera sobre de ellos y no por el ejemplo que dejaron los sabios en su búsqueda de su iluminación y el compartir sus conocimientos.
Los maestros hace mucho tiempo que dejamos de ser como los sabios de aquellas torres. Ya dejamos de ser fuente de enseñanza y sabiduría, (probablemente por que dejamos a un lado la búsqueda de la iluminación y nos estancamos en la búsqueda de la comodidad).
Regresando a la "ANORMAL INFERIOR". Algunos compañeros dicen que la semana de observación no sirve para nada, -por que ya somos maestros frente a grupo-. Pero si es útil. En la secundaria 50 tantos, pude observar algunos aspectos, por ejemplo, todavía en los salones de clase se busca que los alumnos (como aquellas personas en Asia), acepten al maestro como un sabio que se encuentra en lo alto de una Torre, pero no por que el alumno quiera acercarse a aprender si no que le tenga miedo por que en su poder esta el castigo. Esto está muy marcado en las aulas de clase de la escuela secundaria. Algunos alumnos están más preocupados por el castigo o el reporte, que por apuntar o leer su libro, y otros simplemente espiritualmente están en otros lugares (como nosotros cada sábado). El maestro de secundaria está inmóvil y desde su torre, donde todo lo observa, además de lanzar rayos y centellas contra algún estudiante y en ocasiones dirige algún explicación (esto se me hace muy conocido, así en la ANORMAL).
¿El control es tan importante dentro de los grupos para aprender?.
NO debería de ser, pero es. Los adolescentes son una mescla explosiva de sentimientos que si no se guían de la manera correcta pueden explotar. Por eso la razón de que algunos maestros prefieran estar en una situación controlada que darles libertad.
Por fin después de casi una semana de estar observando tuve la oportunidad de preparar una clase a los muchachos de primer grado de secundaria 50 tantos debido a que el maestro tenía un asunto y debería dejar al grupo. Preparé una actividad donde mi propósito era que se expresaran de manera oral y escrito sobre alguna problemática social, escogí el tema del aborto. Empecé a platicarles sobre Laura una joven de 17 años que había decidido realizarse el aborto por que era muy pobre y no tenían los recursos para mantenerla. Les dije a los muchachos que los juntaría en equipos y que deberían de escribir sus motivos para estar a favor de lo que hizo Laura o en contra de lo que hizo. Los muchachos me comentaban que nunca los habían juntado en equipo. Como ya había observado algunos alumnos por más motivación que les aviente uno, pues no más no se mueven. Otros se mostraron muy atentos y motivados, otros estaban comentando en los equipos que era lo que escribirían y otros estaban espiritualmente en otro lugar. Esta actividad levanto mucho ruido en todo el edificio donde estaban otros grupos "trabajando", y algunos curiosos se salieron de sus grupos para ver que estaba pasando. Un maestro llegó al grupo y me dijo si necesitaba ayuda con los muchachos ya que estaba haciendo un escándalo. Bueno después de 40 minutos acabe la actividad donde algunos equipos de manera muy creativa escribieron sus razones para estar a favor de que se practicara Laura el aborto, otros no tan creativos pero muy significativos. En algunas libertas pude observar que la actividad era su único apunte. Aprendí que trabajar con los muchachos de secundaria es muy desgastante pero significativo para ellos y para el maestro. Pero también aprendí que se puede ser como esa torre y aparentar sabiduría y dar castigos para ser reconocido como buen maestro.
Los maestros hace mucho tiempo que dejamos de ser como los sabios de aquellas torres. Ya dejamos de ser fuente de enseñanza y sabiduría, (probablemente por que dejamos a un lado la búsqueda de la iluminación y nos estancamos en la búsqueda de la comodidad).
Regresando a la "ANORMAL INFERIOR". Algunos compañeros dicen que la semana de observación no sirve para nada, -por que ya somos maestros frente a grupo-. Pero si es útil. En la secundaria 50 tantos, pude observar algunos aspectos, por ejemplo, todavía en los salones de clase se busca que los alumnos (como aquellas personas en Asia), acepten al maestro como un sabio que se encuentra en lo alto de una Torre, pero no por que el alumno quiera acercarse a aprender si no que le tenga miedo por que en su poder esta el castigo. Esto está muy marcado en las aulas de clase de la escuela secundaria. Algunos alumnos están más preocupados por el castigo o el reporte, que por apuntar o leer su libro, y otros simplemente espiritualmente están en otros lugares (como nosotros cada sábado). El maestro de secundaria está inmóvil y desde su torre, donde todo lo observa, además de lanzar rayos y centellas contra algún estudiante y en ocasiones dirige algún explicación (esto se me hace muy conocido, así en la ANORMAL).
¿El control es tan importante dentro de los grupos para aprender?.
NO debería de ser, pero es. Los adolescentes son una mescla explosiva de sentimientos que si no se guían de la manera correcta pueden explotar. Por eso la razón de que algunos maestros prefieran estar en una situación controlada que darles libertad.
Por fin después de casi una semana de estar observando tuve la oportunidad de preparar una clase a los muchachos de primer grado de secundaria 50 tantos debido a que el maestro tenía un asunto y debería dejar al grupo. Preparé una actividad donde mi propósito era que se expresaran de manera oral y escrito sobre alguna problemática social, escogí el tema del aborto. Empecé a platicarles sobre Laura una joven de 17 años que había decidido realizarse el aborto por que era muy pobre y no tenían los recursos para mantenerla. Les dije a los muchachos que los juntaría en equipos y que deberían de escribir sus motivos para estar a favor de lo que hizo Laura o en contra de lo que hizo. Los muchachos me comentaban que nunca los habían juntado en equipo. Como ya había observado algunos alumnos por más motivación que les aviente uno, pues no más no se mueven. Otros se mostraron muy atentos y motivados, otros estaban comentando en los equipos que era lo que escribirían y otros estaban espiritualmente en otro lugar. Esta actividad levanto mucho ruido en todo el edificio donde estaban otros grupos "trabajando", y algunos curiosos se salieron de sus grupos para ver que estaba pasando. Un maestro llegó al grupo y me dijo si necesitaba ayuda con los muchachos ya que estaba haciendo un escándalo. Bueno después de 40 minutos acabe la actividad donde algunos equipos de manera muy creativa escribieron sus razones para estar a favor de que se practicara Laura el aborto, otros no tan creativos pero muy significativos. En algunas libertas pude observar que la actividad era su único apunte. Aprendí que trabajar con los muchachos de secundaria es muy desgastante pero significativo para ellos y para el maestro. Pero también aprendí que se puede ser como esa torre y aparentar sabiduría y dar castigos para ser reconocido como buen maestro.