sábado, 4 de agosto de 2007

Pequeña historia del comienzo



Al principio existía el vacio, y más allá de la razón, residían dos entes de enorme proporciones de energía, en el centro de un átomo, de gas cósmico. Habían pasado un eternidad viéndose uno al otro, como pensando en nada, solo se miraban.
Con la vista cada uno en el fuego de sus ojos del otro.

Después de pasar millones de años y ni uno, ni otro hacían nada, solo se miraban, sucedió que el espíritu de lo indivisible pasaba por ahí.
Y les preguntó, -¿qué hacen?-, -esperamos- contestaron en una solo voz profunda y fuerte.
El espíritu de lo indivisible pregunto de nuevo -¿Qué esperan?-,
-¡una razón!-, -para hacer materia-.
el espíritu que era sabio por que había pasado su existencia vagando por el vacio les dijo:
-no necesitan de una razón, simplemente existen ya no esperen más.


Al tocarse hubo una gran conmoción.


Energía, calor, fuente de vida.

Una gran explosión y la luz...


J. Herrera

viernes, 3 de agosto de 2007

Con la cara en el piso, otro período más



Terminamos otro período...

Igual que otros,
aburridos, cansados y
chiflados por un diez que no nos pertenece,
pero como quiera los tienes
porque no sabes nada,
aquí no importa.

Estamos en la casa de las apariencias
y espejos rotos, donde los sueños
e ideales hace mucho tiempo huyeron
para no regresar más.

Terminamos con olor a fracaso
y la cara al piso,
porque no encontramos el camino,
estamos solos.
Aceleramos sin sentido
con los ojos bien apretados,
para no ver el trancazo, que se viene, sin remedio

Somos burla de todos los maestros
que no saben que somos su reflejo
de frustración y fracaso.
J. Herrera

jueves, 2 de agosto de 2007

Árbol torcido...




Durante un buen tiempo, estuviste orgulloso de tus logros, te abriste camino entre la obscuridad, ordenando los simientos de tu futuro tronco. Al ver la luz del sol, la abrazaste como un bebé abraza los pechos de su madre. Cuando las primeras gotas del verano tocaron tus hojas, no podias creer toda la grandeza que te rodeaba.
Pero hoy, la mancha gris, colorea tus hojas con un celo permanente y no te deja respirar. Orgulloso árbol, te balanceas en el aire contaminado de la perdida humanidad, siento lástima por tí. Por que estas plantado, inmovil, queriendo correr por las nubes, escapar de todo, pero no puedes, no puedes. Pobre árbol torcido.



J. HERRERA

2/08/07